Puntos de Encuentro (Nicaragua), Centro Bartolomé de las Casas (El Salvador) y Promundo (Estados Unidos, hoy Equimundo) · 2016–2018 · Con el apoyo financiero del International Development Research Centre (IDRC) de Canadá.
El proyecto binacional «Promoviendo formas de identidad masculina no violentas en Nicaragua y El Salvador» se propuso describir y explicar los factores que intervienen en las actitudes y comportamientos violentos de los hombres, y también los que hacen posible que muchos hombres no ejerzan violencia. En cada país se realizaron estudios similares; los de Nicaragua, coordinados por Puntos de Encuentro, se publican aquí. Colaboraron el Centro de Análisis Sociocultural de la Universidad Centroamericana (CASC-UCA), Redmas Nicaragua y MenEngage América Latina.
Historias, imaginarios y prácticas (estudio cuantitativo, 2016). Encuesta a 1,063 hombres de 18 años o más en 40 barrios de Managua, Ciudad Sandino y Tipitapa, con un instrumento adaptado de los estudios IMAGES. Aun con el posible subregistro de un estudio autorreferenciado, las proporciones son elocuentes: el 18 % admitió violencia física o sexual contra su pareja, el 34 % golpes con objetos a hijas e hijos y el 46 % amenazas o agresiones a otras personas. La mitad vivió violencia en su familia de origen. Haber sido testigo de violencia contra la madre, haber sido víctima en la niñez, el estrés por falta de trabajo o ingresos y los comportamientos controladores elevan la probabilidad de ejercer violencia entre un 60 % y un 388 %. En sentido contrario, las actitudes favorables a la equidad de género reducen de forma significativa esa probabilidad.
Cuando te llaman «hombre ejemplar» (estudio cualitativo, 2018). Doce hombres de barrios urbanos de bajos ingresos, identificados por líderes de su comunidad como no violentos, y doce mujeres cercanas a ellos. El estudio describe sus prácticas —compartir el cuidado y las tareas del hogar, resolver los conflictos dialogando, manejar el enojo sin violencia, tomar decisiones en pareja, pedir disculpas—, las prácticas patriarcales que persisten en ellos, y los factores protectores y de resiliencia que hicieron posible esa forma de ser hombre: el nacimiento de una hija o un hijo, el buen ejemplo de padres y otros hombres, la resistencia de las mujeres a la dominación y, en varios casos, la decisión de no repetir la violencia vivida en la infancia.
Para qué sirve. Ambos estudios orientan el trabajo de Puntos de Encuentro con hombres y masculinidades: recomiendan abrir espacios de reflexión y apoyo mutuo para adolescentes y jóvenes en barrios y colegios, trabajar la expresión de sentimientos y vulnerabilidad, y acompañar la negociación equitativa del cuidado en la pareja. Son la base sobre la que se diseñaron el Proyecto Historias de Hombres (2025) y el estudio sobre la manosfera digital (2026).
Cita sugerida: Solórzano, I., Hernández, S., Vlahovicova, K., Mendoza, D. y Rocha Ulloa, O. (2018). Historias, imaginarios y prácticas: un estudio cuantitativo con hombres en Managua. Puntos de Encuentro. · Reyes, R., Chanut, M., Navarro, K. y López, F. (2018). Cuando te llaman «hombre ejemplar»: un estudio cualitativo sobre masculinidades que desafían al machismo. Puntos de Encuentro.